Querido visitante, bienvenido a la villa de Laredo y a su iglesia de Santa María de la Asunción. Este templo fue levantado gracias a la profunda fe de las gentes de esta noble villa, siendo visitado a lo largo de los siglos, en busca de momentos de paz, recogimiento y oración, tanto por sus parroquianos, por insignes viajeros y comerciantes llegadas al puerto de Laredo desde lejanos lugares, como por innumerables peregrinos en su camino rumbo a Compostela.

“Desde lejanos tiempos, Santa María ha sido el referente espiritual de los vecinos de Laredo, el sustento de su fe y la sublimación de sus dichas y tristezas”
Te contaremos un poco de historia antes de profundizar en este lugar rebosante de arte, historia y espiritualidad. Los orígenes de Laredo se remontan a los tiempos de la dominación romana, pero no fue hasta el año 1200 cuando la villa adquirió relevancia gracias al fuero concedido por el rey Alfonso VIII. Laredo se convirtió en un relevante puerto pesquero y comercial que traficaba con todo tipo de mercaderías con el norte de Europa y también en lugar de atraque de las flotas reales y militares castellanas. Cabe destacar las relevantes visitas reales, como la de la reina Isabel la Católica en 1496 acompañando a su hija Juana que partía a Flandes a desposarse con Felipe el Hermoso. Durante esta visita se entrevistó con el cartógrafo cántabro Juan de la Cosa y obsequió con un órgano a esta iglesia de Santa María. En 1501 Catalina de Aragón embarcó para desposarse con el príncipe de Gales. Años más tarde, en 1556, llegó a nuestro puerto el emperadorCarlos V camino de su último retiro en el monasterio de Yuste. Permaneció una semana en nuestra villa y acudió diariamente a los oficios en este templo. En 1559 fue su hijo Felipe II quien desembarcó al retornar de sus exitosas campañas militares en San Quintín y Gravelinas.
Después de estos datos históricos que atestiguan la importancia pasada del puerto y villa de Laredo, y antes de adentrarte en el templo, contempla la portada principal ubicada en el muro meridional. Su construcción comenzó a finales del siglo XIII y se compone de un arco apuntado con tres magníficas arquivoltas en otros tiempos policromadas. La más exterior está dedicada a los Apóstoles y santos, pudiéndose distinguir a San Jorge con espada y cota de malla. También se pueden ver doncellas portando recipientes que podrían representar a las vírgenes prudentes del Evangelio. La arquivolta intermedia muestra esculturas de ángeles y se identifica al Apóstol Santiago con su clásico atuendo de peregrino.

Ahora puedes cruzar el umbral y acceder a la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción, uno de los templos más representativos del gótico costero. Erigido en la parte más elevada de la villa, la construcción del templo que ahora visitas comenzó en el primer tercio del siglo XIII, sobre los restos de la ermita de la Virgen de Belén. El planteamiento inicial tenía tres naves sin crucero, pero al ser tiempos de bonanza, el planteamiento original se modificó para dar mayor monumentalidad al templo. Este cambio consistió en la construcción de una nueva nave mayor, idéntica a la de Belén, ya a medio construir, y que actualmente acoge el altar mayor. Con ello, la iglesia se amplió a cuatro naves. A partir del siglo XVI se agregaron distintos elementos arquitectónicos, como la Capilla de los Escalante, las capillas del muro norte, la torre campanario y el pórtico actual.

“¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?”
1 Corintios 3, 16
PLANO DE VISITA Y RECORRIDO
1. Puerta de acceso y salida.
Te encuentras en la nave sur, la más antigua del templo. En ella puedes reconocer características arquitectónicas de estética protogótica. A la derecha de la puerta por la que has accedido, contempla la imponente imagen del Cristo del Perdón que procesiona en la Semana Santa laredana. En todo el mundo católico es común la veneración a “Cristo Crucificado”. El pueblo sabe que el anuncio cristiano está anclado en una cruz y que en ella Jesús nos libró del pecado y de la muerte. Por ello, la Cruz no se entiende como una derrota, sino como la antesala del triunfo definitivo sobre la muerte que llega con la Resurrección.
2. Puerta original (Siglo XIII)
Dirígete hacia la parte trasera del templo. Al fondo puedes distinguir la vidriera de la Piedad, con llamativos tonos azulados. El azul es el color de María, símbolo de santidad, armonía y realeza. María sostiene en su regazo el cuerpo inerte de su hijo, doliente ante su Pasión y Muerte. A su derecha, ya en la nave de Belén, se abre una portada en arco apuntado que fue la primitiva entrada principal y donde se encuentra la pila bautismal. El Bautismo es el fundamento de la vida cristiana, es el pórtico de la vida en el Espíritu y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegando a ser miembros de Cristo e incorporados a la Iglesia. En la parte superior de esta capilla bautismal puedes contemplar un magnifico cuadro del “Bautismo de Jesús”.

“En verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios”
San Juan 3, 5
Antes de proseguir la visita, eleva tu mirada hacia la bóveda de la nave de Belén, donde cuelgan varios eslabones de las cadenas que sujetaban las barcas del puente de Triana, concedidas por Fernando III el Santo como trofeo y recuerdo de la destacada participación de los laredanos en la reconquista de Sevilla en 1248. Junto a ellas, un barco votivo, de época posterior, muestra la tradición marinera de Laredo y la devoción de sus gentes. Los exvotos marineros eran muy frecuentes como muestra de gratitud por favores concedidos y algunos de ellos se siguen conservando como recuerdo de tiempos pasados.
3. Coro Bajo. Nave de la Asunción.
Pasando junto al coro y bajo el majestuoso órgano alemán del siglo XX continúa la visita para dirigirte a la nave del Evangelio.
4. Nave del Evangelio. Excavación.
En su primera capilla se encuentra el retablo clasicista de La Dolorosa o Virgen de La Soledad. Ocupando la hornacina central aparece María como una joven madre, de finos rasgos y gran serenidad. Esta hermosa talla fue realizada en 1954 por encargo de la Cofradía de la Santa Vera Cruz y de la Santísima Virgen de la Soledad. Se trata de una imagen cuyo delicado rostro refleja todo el dolor contenido de una madre por la pérdida de su hijo. Se cuenta que el artista se inspiró en dos jóvenes de la villa para realizar el rostro y las manos de esta bellísima imagen de gran veneración entre los laredanos y cuya contemplación no deja indiferente. Acompañan a esta imagen las correspondientes del Papa San Gregorio Magno y del apóstol San Juan, que porta un cáliz con la serpiente y el águila a sus pies.
5. Crucero y puerta Norte.
6. Capilla de la Virgen del Carmen.
Es capilla, sobre todo, para la oración y el silencio. En un mundo lleno de “ruidos”, éste es un lugar para el encuentro con el Dios encarnado en Jesucristo que en este Sagrario está “real y verdaderamente presente en el pan consagrado”.
Este espacio está dedicado a la Virgen del Carmen, patrona de pescadores y marineros, a la cual se invoca para que los proteja ante posibles naufragios y tempestades en alta mar. Flanqueando la efigie principal, distinguimos las tallas de los copatrones de Laredo, San Lorenzo con la parrilla, símbolo de su martirio, y San Roque que muestra las llagas de su pierna y es acompañado por un perro que le socorría en sus momentos de mayor necesidad. Este animal es signo de la providencia y siempre se incluye en la iconografía del santo. El conjunto es rematado por una inusual Santísima Trinidad. Se trata de un llamativo grupo escultórico donde las tres divinas personas aparecen con idéntica fisonomía. Aunque esta interpretación de la Trinidad era frecuente en época gótica, fue condenada en el Concilio de Trento y en 1628 Urbano VIII prohibió formalmente el tema, calificado de herético e hizo quemar las imágenes de ese tipo, lo que explica su escaso número.
En la parte inferior del retablo, parece pasar desapercibido el mayor tesoro que puedes encontrar en este templo, la Presencia Eucarística del Señor en el Sagrario. Cristo vivo nos ha salvado y redimido gratuitamente, regalándonos la vida eterna.
“Nuestra salvación es un regalo de la sangre de Cristo, porque todo es don gratuito de Dios y de su amor incondicional por nosotros”
En esta capilla se encuentra la Virgen de las Redes, talla sedente de alabastro a la que le falta el Niño, que goza de gran devoción popular desde hace siglos. En el muro opuesto al retablo se encuentra el sugerente relieve titulado Pascua de la Ascensión donde se representa a los once apóstoles a los lados de la Virgen y Jesús ascendiendo sobre ellos. A continuación, se encuentra la Capilla del Nacimiento con cinco cuadros del siglo XVII de la escuela de Murillo; la Anunciación, la Visitación, el Nacimiento de Jesús, Jesús niño con San Juan y la Sagrada Familia.

7. Altar Mayor.
Llegas al altar mayor situado en la cabecera de la iglesia que, como es habitual en los templos cristianos, mira a oriente, pues de oriente surge el sol que es símbolo de Cristo y que, al igual que Cristo, nos ilumina y nos da vida. La luz penetra por los tres grandes vanos del ábside. La luz, entendida como símbolo de la divinidad, es elemento fundamental de la arquitectura gótica. El conjunto está presidido por un sobrio Cristo crucificado y por la imagen de Nuestra Señora de la Asunción, patrona de la villa de Laredo, a cuya advocación está consagrado el templo. Representa el momento en el que la Virgen María, en el final de su vida terrena, es llevada al Cielo en cuerpo y alma por varios ángeles que la elevan a la Gloria celestial. Tanto a nivel espiritual como artístico hay que encuadrarlo dentro de un fenómeno general, posterior a la Reforma, de ensalzar el culto a la Madre de Dios.
Parecen custodiar el altar dos llamativos facistoles dorados cuyo atril está formado por águilas. Fueron regalo del emperador Carlos V durante su estancia en la villa en 1556.
“La más bella obra de escultura policromada de arte flamenco en Cantabria y uno de los más asombrosos y completos conjuntos de este estilo existentes en Europa”
8. Altar y Retablo de Belén.
Ahora es momento de contemplar el extraordinario retablo de la Virgen de Belén.Es una de las obras cumbre de la escultura europea y la joya de este templo. Esta obra flamenca de finales del siglo XV probablemente fue realizada en Bruselas, cuyo autor se inspiró en las pinturas de Roger van der Weyden. Originariamente tendría forma de tríptico, pero en la actualidad el grupo escultórico está enmarcado por una estructura barroca de finales del XVII. Se compone de un cuerpo, banco, rematado por ático y dividido en tres calles separadas por suntuosas columnas salomónicas.
Cada una de sus calles está formada por una hornacina con dobles arcos apuntados. La imagen central corresponde a la Virgen de Belén, la cualestá rodeada por el ciclo de Navidad y la vida pública de Jesús. Cabe reseñar que la Virgen de Belén pertenece al denominado grupo de las Galaktotrofusas, “Vírgenes que se muestran alimentando a su hijo”, signo de humildad de María. Por su parte, la sonrisa del Niño es signo de la plena encarnación del Hijo de Dios, reforzada en su necesidad de ser alimentado como cualquier recién nacido.
A su derecha, el conjunto de la Anunciación con ocho escenas relativas a la promesa bíblica de la llegada del Mesías y a la infancia de la Virgen. En primer término la Virgen arrodillada, con el ángel Gabriel detrás, en actitud de darle la salutación. Es el momento en el que se inicia la Redención.
A su izquierda, ocupando el espacio del lado de la Epístola, se halla un extraordinario Calvario. Se trata deuna magnífica representación de Cristo, con un cuerpo realista y una expresión dramática. La presencia sufriente de la Virgen y San Juan al pie de la Cruz enriquece el conjunto, rodeado por ocho relieves correspondientes a la Pasión y Muerte de Nuestro Señor. El Calvario es la culminación del misterio de la Redención. En el banco puedes ver la representación de los Apóstoles, mientras que el conjunto está rematado por un majestuoso relieve de la Coronación de la Virgen. Cristo corona a su Madre como Reina del cielo.

“He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra”
Lucas 1, 38
No hay mucho más que decir, sino contemplar y deleitarse en tan bello conjunto que ensalza la figura de María y que gracias a su “Hágase” (FIAT), une la promesa con la redención y salvación. Sin duda es el momento más hermoso de toda la historia de la humanidad. Es un acontecimiento único e irrepetible, el momento en el que Dios espera el Sí de un ser humano para poder venir al mundo en carne y hueso, para salvarnos a todos. Es el momento en el que María se entrega completamente a Dios para ser partícipe de la Salvación humana, siendo la madre de Dios y la nueva madre de todas las personas.
Cabe mencionar que tras la elaborada reja plateresca situada a la derecha, se encuentra la Capilla de la Concepción o “de los Escalante” de 1537. Era una reputada familia laredana que, posiblemente, adquirió el tríptico que acabas de contemplar en uno de sus viajes a Flandes.
“Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna”
San Juan 3, 16
Concluye la visita donde hemos aunado arte y fe. Esperamos que haya sido grata. Antes de abandonar el templo siguiendo tu camino, te invitamos a tener un rato de recogimiento y oración, a sentarte en silencio ante la presencia de la Virgen María meditando su vida de entrega y gratitud, o simplemente, alaba y da Gloria al Señor frente al Sagrario. Para ello, tienes a tu disposición varias oraciones que pueden ayudarte en estos momentos de interiorización.
Evangelio del día. EVANGELIZO / IBREVIARY
ROSARIO / VIA CRUCIS / VIA LUCIS
Oraciones para el Camino de Santiago / Diócesis de Santander
MISAS
Domingos y festivos: 12:00
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«Ahora permanecen estas tres cosas; la fe, la esperanza y la caridad. Pero la más excelente de ellas es la CARIDAD.» (1 Cor. 13, 13)
Si puedes mucho; mucho. Si puedes poco; poco. Si no puedes nada; nada.
CUANDO SALGAS DEL TEMPLO, HAZ TU DONATIVO. DIOS TE BENDIGA.
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ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN
Madre en el cielo, tú eres esplendor que no ensombrece la luz de Cristo, porque vives en él y para él. Tú eres la inmaculada, eres transparencia y plenitud de la gracia.
Aquí estamos, pues, tus hijos, para buscar amparo bajo tu materna protección e implorar confiados tu intercesión ante los desafíos ocultos del futuro.
Te encomendamos a todos los hombres, comenzando por los más débiles: A los niños que aún no han visto la luz y a los que han nacido en medio de la pobreza y el sufrimiento; a los adolescentes rebeldes; a los jóvenes en busca de sentido, a las personas adultas que no tienen empleo y a las que padecen hambre, olvido, violencia y enfermedad.
Te encomendamos a las familias rotas, a los ancianos que carecen de asistencia y a cuantos están solos y sin esperanza. Abre nuestros corazones a la justicia y al amor, y guíanos hacia una comprensión recíproca y hacia un firme deseo de paz. Amén.
ORACIÓN A LA VIRGEN DEL CARMEN
¡Oh Virgen Santa del Carmen! Jamás podremos corresponder dignamente a los favores y gracias que nos has hecho al darnos tu santo Escapulario. Acepta nuestro sencillo, pero hondamente sentido, agradecimiento y, ya que nada te podemos dar que sea digno de Ti y de tus mercedes, ofrecemos nuestro corazón, con todo su amor, y toda nuestra vida, que queremos emplear en el amor y servicio de tu Hijo Señor nuestro, y en propagar tu dulce devoción, procurando que todos nuestros hermanos en la fe, con los cuales la divina Providencia nos hace convivir y relacionar, estimen y agradezcan tu gran don, vistiendo el santo Escapulario, y que todos podamos vivir y morir en tu amor y devoción. Amén.
A LA VIRGEN DE LAS REDES DE LAREDO
Los marinos la pintan lo mismo que a sus barcos a pesar de ser de mármol porque no es a ella en su hornacina abotargada sino a "Maris Stella" rojo a "Jesús y adentro" azul a "Si me quieres dímelo" también rojo a "Regina" más rojo a "Estrella de mar" verde a quienes protegen así del agua como del sol y del viento. Amén.

