IGLESIA DE SAN SEBASTIÁN (REINOSA)

En el corazón de Reinosa se alza la iglesia parroquial de San Sebastián. A lo largo de los siglos ha sido visitada por sus parroquianos como por innumerables viajeros a su paso por la ciudad de Reinosa en búsqueda de momentos de celebración, recogimiento y oración.

Te damos la bienvenida y te invitamos a visitar este magnífico templo, el más relevante ejemplo de la arquitectura barroca en la comarca de Campoo y uno de los más destacados en este estilo de toda Cantabria.

Antes de acceder al templo contempla la bella portada principal. Es un magnífico ejemplo de la estética barroca. Consta de un arco de medio punto apoyado en columnas, y sobre él, un gran arco triunfal coronado por el escudo real y la talla de San Sebastián, patrón de Reinosa.

El templo actual fue realizado en sillería. Se dice que la piedra utilizada en su construcción procedía de las ruinas de la cercana villa romana de Julióbriga, aunque no hay evidencias documentales que lo confirmen. Fue erigido entre los siglos XVI y XVIII, posiblemente sobre los restos de la antigua capilla románica. A esta época parece pertenecer el cuerpo central. Entre los años 1754 y 1774 se finalizó con la construcción de la torre, la portada y la cúpula, tal como lo indica la inscripción grabada en la fachada.

Crucemos el umbral que da acceso al recinto sacro. Como puedes advertir, el interior del templo es solemne y espacioso, está dividido en tres naves, siendo la central de mayor altura que las laterales. Están rematadas con bóvedas de crucería y divididas por sobrias columnas en cinco tramos.

Nos encontramos en la parte posterior del templo donde, frente a la portada oeste y separado del resto del templo por una sencilla reja, se encuentra el baptisterio. En él, una sobria pila bautismal con forma de copa donde durante generaciones los hijos de Reinosa han recibido el bautismo. Este sacramento es el fundamento de toda vida cristiana, pórtico de la vida en el Espíritu y puerta de acceso al resto de sacramentos. Por el bautismo que aquí se recibe somos liberados del pecado para ser miembros de Cristo e incorporados a su Iglesia.

Comencemos nuestra visita dirigiéndonos a la nave del Evangelio situada a la izquierda. Pasado el acceso al museo parroquial, advertimos el curioso retablo de la Virgen del Carmen cuya imagen de finos rasgos preside el conjunto. María nos presenta a su Hijo como Salvador y nos ofrece de su mano su escapulario, prometiendo protección para quienes lo porten con devoción. En la parte superior vemos el lienzo donde aparecen las ánimas del purgatorio en gesto de súplica alzando su mirada hacia la Virgen que, situada en el centro de la composición, los contempla con ternura y asiste a las almas purificadas a ascender al Cielo.

Seguidamente, se halla el retablo dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Cristo nos muestra su corazón ardiente que quiere ser invitación a entrar en el gran misterio de su Infinito Amor por cada uno de nosotros. Le acompañan las efigies de los evangelistas San Lucas y San Juan, mientras que en el cuerpo superior podemos advertir la talla de Santa Ana con su hija, la Virgen niña.

La efigie de la Virgen Dolorosa, ocupa el retablo contiguo de un solo cuerpo. La Madre del Señor doliente ante la Pasión y Muerte de su hijo. A sus pies, una urna de cristal acoge la imponente efigie de Cristo Yacente. El conjunto está flanqueado por las sencillas imágenes del monje trinitario San Simón de Rojas, gran amante de la Virgen, y Santa Teresa de Jesús, doctora de la Iglesia y reformadora de la Orden del Carmelo.

Después de este recorrido por la nave del evangelio y de descubrir figuras que quizás desconocías, llegamos a la cabecera del templo. En él se hallan tres retablos de gran calidad artística y similar factura, cuya riqueza en dorados se atribuye al oro donado por Juan Francisco Güemes, natural de Reinosa, I Conde de Revillagigedo y virrey de la Nueva España. Probablemente, también trajo el delicado lienzo de Nuestra Señora de Guadalupe que se halla sobre la puerta que da acceso a la sacristía.

En la cabecera de esta nave izquierda se encuentra el retablo del Santo Cristo cuya efigie ocupa el nicho central y en la parte inferior advertimos la talla de Jesús Nazareno, ambas sobre fondo encarnado. A sus lados, las imágenes de San Esteban, primer patrono de la parroquia y primer mártir que derramó su sangre por Cristo, y Santa María Magdalena, icono de esperanza, ya que fue la primera persona que vio al Resucitado.

Llegamos al altar mayor situado en la cabecera. Como es habitual en los templos cristianos, está orientado hacia el este, pues en Oriente nació El Salvador, y también es el lugar por donde el Sol, símbolo de Cristo, se alza cada día para iluminarnos. Por ello, todo templo cristiano es un canto a la venida de Cristo al mundo. En el ábside del templo, bajo una fastuosa cúpula de tonos azulados decorada con escenas del martirio del santo patrón de Reinosa, se halla el retablo mayor dedicado a San Sebastián, titular de la parroquia. Se trata de una excelente obra levantada en la primera mitad del siglo XVIII. Destaca por su homogeneidad y se integra con armonía en la cabecera, siendo uno de los principales retablos de estilo barroco churrigueresco de Cantabria que se atribuye a los maestros de Siete Villas. Entre columnas salomónicas se halla la talla saeteada de San Sebastián, flanqueada por las esculturas de los apóstoles San Pedro y San Pablo. Mientras, el conjunto es coronado por la majestuosa figura de la Asunción de María. La imagen representa el momento en el que la Virgen María, al final de su vida terrenal, es elevada al Cielo en cuerpo y alma, mientras que los ángeles la coronan como Reina de los Cielos. En la parte inferior de este magnífico retablo, entre las imágenes de dos ángeles, parece pasar inadvertido el mayor tesoro que podemos encontrar en el templo, la Presencia Eucarística del Señor en el Sagrario. Cristo vivo nos ha salvado y redimido, nos ha regalado gratuitamente la vida eterna y está siempre a nuestro lado.

A continuación, en la cabecera de la nave derecha podemos contemplar el retablo consagrado a la Virgen María en su advocación de la Inmaculada Concepción. Está cubierta por un delicado manto azulado. El azul es el color de María, símbolo de armonía, confianza, realeza y santidad. A la delicada imagen, acompañan las efigies de San Francisco de Asís, fundador de la Orden Franciscana y San Antón abad, considerado el fundador del monacato cristiano, además de ser el patrón de los animales. Remata el conjunto la talla San Antonio de Padua, uno de los pocos santos al que se le representa con el Niño Jesús en brazos. A los pies de la nave principal, se encuentra el órgano romántico, construido en el siglo XIX, considerado uno de los más importantes de la región.

Vamos acabando nuestra visita al templo. Seguramente has advertido, distribuidos en los muros laterales, los relieves correspondientes a las XIV estaciones del VIA CRUCIS. En muchas ocasiones parece que el acompañamiento a Jesús en su Pasión y Muerte termina en el sepulcro, olvidando que la Cruz no es una derrota, sino la antesala del triunfo definitivo sobre la muerte que llegará con su Resurrección. VIA LUCIS.

Del mismo modo, en este muro derecho, se halla otra original efigie de nuestro patrón cuya festividad se celebra cada 20 de enero. San Sebastián fue un mártir romano con gran devoción en épocas pasadas por ser el patrono de los moribundos y protector contra la peste. Su fiesta en Reinosa tiene su origen en la finalización de las obras de esta iglesia en 1774. Desde esa fecha hasta el día de hoy se sigue celebrando con gran arraigo y fervor.

Nuestra visita donde hemos aunado arte y espiritualidad llega a su final. Esperamos que tu visita haya sido grata. Antes de abandonar el templo, construido por manos humanas para mayor Gloria de Dios, y proseguir tu camino, te invitamos a tener unos momentos de recogimiento y oración. Puedes sentarte en silencio ante la acogedora presencia de la Virgen María meditando su vida de entrega y gratitud, pedir la intercesión de San Sebastián, o alabar y acompañar al Señor en su Presencia Eucarística en el Sagrario. Para ello, ponemos a tu disposición algunas oraciones que pueden ayudarte en estos momentos. Del mismo modo, gracias a los diversos enlaces del texto, puedes profundizar en la vida de los Santos situados en los retablos del templo.


Evangelio del día. EVANGELIZO / IBREVIARY

ROSARIO / VIA CRUCIS / VIA LUCIS

Oraciones para el Camino de Santiago

Diócesis de Santander


MISAS

Lunes a viernes: 11:00

Sábados: 19:00

Domingos: 11:00 / 12:30

Otras festividades: 12:00

COLABORA

«Ahora permanecen estas tres cosas; la fe, la esperanza y la caridad. Pero la más excelente de ellas es la CARIDAD.» (1 Cor. 13, 13)

Si puedes mucho; mucho. Si puedes poco; poco. Si no puedes nada; nada.

CUANDO SALGAS DEL TEMPLO, HAZ TU DONATIVO. DIOS TE BENDIGA.

ORACIÓN A SAN SEBASTIÁN

Glorioso San Sebastián que alcanzaste de Dios tanta fe y caridad, que llegaste a sacrificar tu vida por obedecer a Dios

y socorrer fielmente a tus hermanos cristianos.

Ahora que vives junto a Dios escucha las plegarias y súplicas de los que te invocan con gratitud, fe y devoción,

y acuden a ti desde los campos, pueblos y ciudades.

Mártir de Cristo, alcánzanos de Dios que, confesando nuestra fe,

acojamos el Reino anunciado por Jesucristo con verdadero espíritu de penitencia y vivamos como hijos de Dios.

Que nuestros hogares sean verdaderos templos de amor

en donde florezca la santidad, reinen el bienestar, la alegría y la paz. Que en nuestro trabajo reinen la justicia y la concordia.

Líbranos de todo egoísmo y maldad para que, fraternalmente unidos, vivamos en esta hermosa tierra que Dios nos ha dado

de acuerdo con los valores del Reino: especialmente la verdad, la justicia y el amor.

San Sebastián mártir glorioso, lleva nuestros ruegos ante Dios y concédenos tu especial intercesión

para que podamos obtener lo que aquí pedimos: ……………………..

San Sebastián, atiende nuestras plegarias,

ayúdanos a conseguir lo que solicitamos y danos fuerza y confianza, para que siguiendo tu ejemplo de fe, esperanza y caridad

podamos alcanzar la vida eterna

que Jesús promete a los que perseveran hasta el fin y para que bajo la protección de María,nuestra Madre, lleguemos a Él, fuente de eterna felicidad. Amén.


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN

Madre en el cielo, tú eres esplendor que no ensombrece la luz de Cristo, porque vives en él y para él. Tú eres la Inmaculada, eres transparencia y plenitud de la gracia.

Aquí estamos, pues, tus hijos, para buscar amparo bajo tu materna protección e implorar confiados tu intercesión ante los desafíos ocultos del futuro.

Te encomendamos a todos los hombres, comenzando por los más débiles: A los niños que aún no han visto la luz y a los que han nacido en medio de la pobreza y el sufrimiento; a los adolescentes rebeldes; a los jóvenes en busca de sentido, a las personas adultas que no tienen empleo y a las que padecen hambre, olvido, violencia y enfermedad. Te encomendamos a las familias rotas, a los ancianos que carecen de asistencia y a cuantos están solos y sin esperanza. Abre nuestros corazones a la justicia y al amor, y guíanos hacia una comprensión recíproca y hacia un firme deseo de paz. Amén.


HIMNO A SAN SEBASTIÁN

San Sebastián, patrono de Reinosa

Atado estás, al árbol que es tu cruz,

Esas flechas, clavadas son signo,

De tu unión, a la Pascua de Jesús,

De tu unión, a la Pascua de Jesús.

Cantamos la grandeza, de tu victoria,

Enséñanos el camino, que va a la gloria,

Seguir a Cristo, y anunciar lo que hemos visto,

Seguir a Cristo, y anunciar lo que hemos visto.

San Sebastián, patrono de Reinosa

Atado estás, al árbol que es tu cruz,

Esas flechas, clavadas son signo,

De tu unión, a la Pascua de Jesús,

De tu unión, a la Pascua de Jesús.

Testigos del Dios vivo, luz encendida,

Por el amor más grande, diste la vida,

Y de esta suerte, el amor venció a la muerte,

Y de esta suerte, el amor venció a la muerte.

San Sebastián, patrono de Reinosa

Atado estás, al árbol que es tu cruz,

Esas flechas, clavadas son signo,

De tu unión, a la Pascua de Jesús,

De tu unión, a la Pascua de Jesús.

Los hijos de Reinosa, ruegan ampares,

A esta montaña hermosa, de los Tres Mares,

Cumple su anhelo, de vivir cerca del cielo,

Cumple su anhelo, de vivir cerca del cielo.

San Sebastián, patrono de Reinosa

Atado estás, al árbol que es tu cruz,

Esas flechas, clavadas son signo,

De tu unión, a la Pascua de Jesús, De tu unión, a la Pascua de Jesús.

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